TOMO XVII (1869 – 1889)
Datos Biográficos
| Hito | Fecha | Detalles |
|---|---|---|
| Nacimiento | 1852 | En la Cueva de la Calavera; hijo del 16º Fantasma y Annie Morgan. |
| Juramento | Febrero de 1869 | A los 17 años, tras el fallecimiento de su padre. |
| Boda | 1870 | Con Mary Stillwell, cuáquera de Boston, en Keela Wee. |
| Hijos | 1871 | Nacimiento de Kit (futuro 18º Fantasma). |
| Fallecimiento | Marzo de 1889 | A los 37 años, tras ser herido protegiendo a su hijo ilegítimo. |
Resumen de su Vida y Aventuras
El decimoséptimo Fantasma fue un hombre de gran mundo cuya vida transcurrió entre la mística de Bengala y los vertiginosos cambios del siglo XIX. Gemelo de Julia, su mandato se caracterizó por una intensa actividad en el extranjero, desde las llanuras del Lejano Oeste hasta las intrigas de la aristocracia europea. Fue un mediador respetado entre las tribus de la selva y un incansable protector de los débiles, enfrentándose a sectas criminales como los Buitres y a forajidos internacionales. Su trágico final, marcado por el sacrificio personal, selló su lugar como uno de los portadores más valientes de la máscara.
Crónicas del Decimoséptimo Fantasma
Febrero de 1869: El inicio del camino
El eco de la catarata parecía hoy más triste que nunca. Ante mi hermana Julia, he pronunciado las palabras que han guiado a mi estirpe por tres siglos. Soy joven, apenas tengo diecisiete años, pero el peso del anillo de la calavera ya marca mi destino: ser el Espíritu que Anda en un mundo que parece olvidar sus leyendas.
Marzo de 1869: La sombra de mi sangre
Relato de la Historia de Julia, la Mujer Enmascarada
Apenas había asumido mi cargo cuando unos piratas del río me hirieron a traición. Fui arrojado a las aguas infestadas de cocodrilos, y hubiera sido mi fin si mi gemela, Julia, no se hubiera lanzado a rescatarme. Mientras yo deliraba por la fiebre, ella tomó una decisión inaudita: vistió mi traje y ocultó su rostro para salvar a un joven médico prisionero. Julia demostró que el valor del Fantasma no entiende de géneros, aunque al final eligió una vida lejos de la máscara para seguir su propio corazón.
1870: El horizonte americano
Regresé a la tierra de mi madre para conocer sus raíces en Texas y Arizona. En aquellas llanuras salvajes, colaboré con el explorador Búfalo Bill para salvar a la tribu Kiowa del hambre y me enfrenté a la arrogancia del General Custer cerca de Mesa Walker. Fue en este viaje donde el destino puso en mi camino a Mary Stillwell tras rescatar su caravana de un ataque apache; supe entonces que ella sería la madre de mis hijos.
1871: La nueva rama del árbol
La Cueva de la Calavera se ha llenado de luz con el nacimiento de mi primogénito, Kit. Mientras lo sostengo, me pregunto qué desafíos le deparará el futuro en este siglo que avanza sin tregua hacia lo desconocido.
1875: Sombras en Carpantia
Relato de la lucha contra los Buitres
La paz de Europa se ve amenazada por la secta de los Buitres, una organización que medra en el caos. Viajé hasta el Castillo de Vacul, en Carpantia, donde el terror se había adueñado de los ciudadanos. Tras vencer a su cabecilla, marqué el lugar con la Buena Marca, asegurando que el Fantasma siempre vigilará aquellas montañas.
1881: La niebla de Londres
Persigo sombras en los barrios bajos de la capital británica, intentando dar caza a Jack el Destripador. El azar me puso tras una pista que creí definitiva, pero mi error fue amargo: la sospechosa murió en su huida y los crímenes continuaron. Es una lección de humildad que llevaré grabada: incluso el Espíritu que Anda puede errar en su juicio.
1887: El Expreso de Oriente
A petición del Servicio Secreto inglés, protegí a la princesa Soraya de Turquía en un viaje cargado de peligros a bordo del Orient Express. Los Buitres intentaron atentar contra ella en cada estación, pero la justicia del Fantasma no conoce fronteras ferroviarias. Como muestra de gratitud de la Reina Victoria, guardaré una maqueta de este tren en nuestra Sala del Tesoro.
1888: El Reino de las Nubes
Relato de la Historia de la Tribu de los Lazos
Más allá de las aguas rugientes, fui capturado por una tribu que no pisa el suelo: los Lazonis. Para ganar su respeto, tuve que superar cuatro pruebas imposibles: capturar un elefante sin armas, mover una roca colosal, evadir a sus guerreros y vencer a su campeón en combate. Ahora, sus chozas en las copas de los árboles son mi refugio y ellos, mis aliados más fieles.
Marzo de 1889: El último sacrificio
He regresado a la cueva con el aliento quebrado. Un disparo destinado a mi hijo ilegítimo, Christopher, ha encontrado su hogar en mi pecho durante un enfrentamiento contra los Singh. Muero en paz, sabiendo que he protegido a mi sangre y que mi hijo Kit está listo para pronunciar el Juramento. El Hombre Enmascarado ha muerto, pero el Espíritu que Anda renace en él.