TOMO XII (1776 – 1793)
Datos Biográficos
| Hito | Fecha | Detalles |
|---|---|---|
| Nacimiento | 1757 | Nacido en cautiverio en el desierto de Arabia (Yemen). |
| Juramento | Febrero de 1776 | A los 19 años, ante su padre moribundo y su hijo de un año. |
| Boda | 1775 | Con Lady Marion Trelawney, hija de Lord Charles Trelawney de Inglaterra. |
| Descendencia | Finales de 1775 | Nacimiento de su hijo Kit (futuro 13º Fantasma). |
| Fallecimiento | Enero de 1793 | A los 36 años, asesinado por la espalda en París por el jefe policial Brissot. |
Resumen de su Vida y Aventuras
El Decimosegundo Fantasma fue un hombre de mundo, cuya vida estuvo entrelazada con los grandes hitos de la era de las revoluciones. Nacido como esclavo en el desierto y liberado por su padre, creció para convertirse en un diplomático y guerrero que influyó en la independencia de los Estados Unidos y la Revolución Francesa. Educado en los modales y ciencias de la Inglaterra georgiana, fue amigo personal de Benjamin Franklin y Mozart. Su mandato consolidó el papel de la dinastía como defensora global de la libertad, aunque terminó trágicamente bajo la sombra de la guillotina en París.
Crónicas del Decimosegundo Fantasma
1775: El año de la doble unión
Referencia: “Doce.jpg” y Crónicas del Tomo XII.
Me casé con Marion Trelawney, el amor de mi vida, en Inglaterra. Ese mismo año nació mi primogénito. Mi padre, el 11º Fantasma, tuvo la rara dicha de conocer a su nieto en Selva Profunda antes de que el destino lo llamara. Antes de ser investido, ya servía a la causa: detuve a los piratas Singh que pretendían destruir Venecia y evité que la Lanza del Destino cayera en manos de revolucionarios americanos.
1776: El Espíritu de la Independencia
Referencia: Crónicas del Tomo XII.
Tras la muerte de mi padre, juré proteger la selva, pero el deber me llevó a América. En Filadelfia presencié el nacimiento de una nación. Salvé a Benjamin Franklin de un intento de asesinato por parte de agentes británicos y lo escolté hasta Francia, donde pedimos apoyo al Rey para los independentistas. Mi marca quedó grabada en el Nuevo Mundo como símbolo de libertad.
1777: La justicia en los condados
Referencia: “Doce.jpg”.
En Inglaterra, derroté a Lord Evesham, un aristócrata que tiranizaba a toda una comarca. Poco después, en la selva, di caza a Will Timms ‘el negro’, un ladrón que regresó de la supuesta muerte para vengarse de sus enemigos. El Fantasma nunca olvida una cara malvada.
1781: El barco negrero Zong
Referencia: “Doce.jpg”.
Luché por la justicia de los oprimidos en el mar. Investigué el caso del barco negrero Zong, intentando conseguir reparación para los esclavos asesinados. Junto a mi amigo, el abogado Lemuriel, llevamos a cabo una investigación en Las Barbados para salvar a inocentes acusados de crimen. Ese mismo año, impedí que Arume Singh robara el Dragón de Jade.
1788: El acero de Black Poe
Referencia: Crónicas del Tomo XII.
Tras días de persecución en las costas de Bengala, abordé la nave del sanguinario pirata Black Poe. Fue un duelo de esgrima memorable que terminó con la muerte del jefe pirata. Conservo su espada con el águila negra en la empuñadura en nuestra Sala Mayor del Tesoro como recordatorio de la victoria sobre la Cofradía Singh.
1789: La Banda Tricolor
Referencia: Crónicas del Tomo XII.
París arde en revolución. Fui nombrado miembro de la Banda Tricolor tras ayudar a liberar prisioneros de la Bastilla. Poseo un refugio secreto en la torre de Notre Dame, donde guardo documentos que podrían comprometer nuestra estirpe si caen en manos equivocadas. Liberé a un campesino llamado Brissot de ser azotado; la ingratitud humana es el único enemigo que no puedo marcar con mi anillo.
1792: Conspiración en Estocolmo
Referencia: Crónicas del Tomo XII.
Fui incriminado falsamente en el asesinato de un doctor sueco en Londres. Para limpiar mi nombre, viajé a Suecia con la condesa Katrina y me vi envuelto en el magnicidio del rey Gustavo III. Impedí que el Teatro de la Ópera volara por los aires, aunque no pude salvar la vida del monarca de las balas de los conspiradores.
Enero de 1793: El último sacrificio en París
Referencia: “Doce.jpg” y Crónicas del Tomo XII.
He regresado a París con mi hijo para recuperar los documentos de Notre Dame. La ciudad es un matadero. Mientras protegía la huida de mi hijo y dos jóvenes damas, el traidor Brissot, a quien una vez perdoné, me ha disparado por la espalda. Siento que el frío de la muerte me alcanza mientras escucho a mi hijo pronunciar el juramento. Muero en suelo extranjero, pero el Espíritu que Camina regresa a casa.